PREFERIDO
Ese halito en torno a la figura de una persona es llamado comúnmente carismático o bien, que tiene ángel para una actividad especifica.
En el mundo del espectáculo es incuestionable contar con este atributo intangible pero perceptible a primera vista, tanto en cantantes como en actores o actrices.
Cuando a una artista se le perciben el talento, la belleza y de añadidura el carisma; rápido y por siempre permanecerá en la cima, sentada en el trono del éxito perpetuo.
En la política este atributo complementario del carisma se ha dado muy rara vez en nuestro Estado; en el país y viendo en retroceso de la historia nos encontramos con un Adolfo López Mateos y mas atrás con un Miguel Hidalgo y Costilla.
En nuestro tiempo y en nuestra ciudad, este don del carisma le fue prestado por un tiempo a Francisco Barrio Terrazas, virtud de personalidad que aprovecho en la trinchera de la oposición, conservándola y acrecentándosele durante el periodo que fungió como presidente municipal, pero esfumándosele cuando fue Gobernador. Después la perdió para siempre, cuyo hueco lo quiso llenar con desplantes de prepotencia y altivez.
El fenómeno de carisma brillante en un político chihuahuense no se ha vuelto a dar, sin embargo hay uno con un pequeño destello de esta cualidad casi esotérica, en la persona de Pablo Cuaron.
La ciudadanía juarense la ha detectado, en su partido la han sentido, pero el no se ha dado cuenta y mucho menos su Pléyades de consejeros políticos integrantes algunos de la familia casi feliz que comanda precisamente Francisco Barrio y el desangelado social de plana presencia carismática, Javier Corral.
Las circunstancias, el momento político actual y las condiciones sociales suigéneris de nuestra ciudad le dan a Pablo Cuaron una sólida ventaja para conquistar la Presidencia Municipal en un ahora…en un mañana….quien sabe, porque también el carisma por no usarlo, caduca, véanlo en Pancho.
MANUEL GOMEZ MARTINEZ
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