BURROS
29-07-2010 8:44 am
Clásica, despectiva, humillante, reprobable y todos los epítetos reprobatorios tiene hoy la palabra ´´burro´´ en caso de que en estos tiempos que se habla tanto y se hace casi nada por los derechos humanos, y en esta ´´civilizada sociedad´´, en el hipotético caso de que un maestro osara, desesperado por la incapacidad de concentración o de intelecto de que un niño estudiante no encuadrada en el avance natural del conocimiento impartido, al ritmo de los demás alumnos.
Aquellas clásicas orejas de burro diseñadas en cartón colocadas en la testa del no aplicado estudiante, hoy significarían un trauma para el escolapio, cuando antes significaba ´´picarle el amor propio´´.
Hoy con todo respeto, con toda consideración, con mucho comedimiento podemos decir en base a los resultados desastrosos de los exámenes para el concurso nacional de asignación de plazas docentes, aplicados a los maestros solicitadores de una plaza vacante, más que un conglomerado de profesionistas de la educación en busca de impartir conocimientos, son un ato de pollinos imberbes que no supieron aprovechar los dineros aportados por la colectividad nacional vía impuestos que sostuvieron sus estudios, en los que la gran mayoría fracasaron.
Prueba de ello es lo siguiente: el Estado de Querétaro fue el que obtuvo la mejor calificación de apenas el 59.6, luego Colima, con 58.7; el Distrito Federal con 58.6 y Chihuahua, en el cuarto lugar con el 58.5 de promedio. Acuérdense de que pasar de panzazo es el 6; para que sufrir más con los otros resultados.
¿Qué responsabilidad tienen las ahora universidades pedagógicas, antes llamadas simplemente escuelas normales, que, sin rimbombancia formaban verdaderos apóstoles de la educación, qué responsabilidad tiene la secretaria del ramo y cual el compromiso del multimillonario sindicato de la educación?
No me atrevo a preguntar sobre el futro académico de nuestros niños.
Discos, películas, todo tipo de artículos piratas tenemos en nuestro
entorno, solo nos faltaba conocer oficialmente de que habrá algunos, quizá pocos maestros piratones. Ni modo.
MANUEL GOMEZ MARTINEZ
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