Derrota
14-07-2010 11:57 am
Dicen y dicen bien que la victoria tiene mil padres y sólo la derrota es huérfana. Este pensamiento bien puede aplicarse a la situación que vive actualmente el Comité Directivo Estatal del PAN en el estado de Chihuahua, dirigido por el licenciado Cruz Pérez Cuéllar. Luego de la derrota electoral del pasado 4 de julio, un grupo de "inconformes" ha pedido a grito abierto la cabeza del líder blanquiazul, endosándole la factura de una debacle electoral que ubicó al PAN en un momento por demás difícil.
Sin pretender abogar por causa alguna, debe señalarse con valor a la justicia, que si bien alguna responsabilidad tendría el señor Pérez Cuéllar en el escenario post- electoral, lo cierto es que si los panistas desean encontrar un culpable de la hecatombe sufrida el 4 de julio, deberían enfocar sus baterías al centro, pero no al centro del estado , sino al centro del país, particularmente a la casa presidencial, a "Los Pinos", donde dicen que trabaja un señor llamado Felipe Calderón, él y nadie más que él, fue sin duda el mayor lastre en las campañas de los correligionarios de Gómez Morín en el estado de Chihuahua.
Fue Felipe Calderón, quien a través de sus fracasos en materia de ataque al narcotráfico, el causante de que miles de Chihuahuenses dieran la espalda al proyecto blanquiazul.
Fue Calderón, con su timoratez para atender el problema de inseguridad en Juárez lo que permitió el crecimiento de sus contrincantes en la entidad, alimentando con sus omisiones el discurso de sus rivales, quienes plenamente detectaron el desencanto popular en torno a la figura presidencial y supieron capitalizar con creces el debilitamiento del mandatario federal, llevándose con ello y literalmente de corbata a los candidatos del Partido Acción Nacional en su evidente caída libre.
Mal harían los "panistas inconformes" en tratar de aprovechar esta caída de su partido para saldar cuentas pendientes con su líder estatal, intentando con ello desplazar a Pérez Cuéllar, para ubicar en su lugar algún monigote afín, que pudiera representar el regreso de cofradías que tanto daño hicieron al Partido Acción Nacional y que hoy buscan endilgar derrotas a las personas equivocadas, porque siendo honestos, realmente honestos, los panistas de cepa, los panistas pensantes, saben y entienden que el único, el verdadero responsable de la derrota en Chihuahua, (como en la mayoría de los estados donde hubo elecciones el 4 de julio) se llama Felipe, es michoacano y se apellida Calderón.
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